Inversión inmobiliaria en tiempos difíciles
Cuida tu historial
Es indispensable que evites el sobreendeudamiento, esto es, que utilices al mismo tiempo diversos productos crediticios y empresas financieras, incluyendo bancos, Sofoles, Sofomes y otros intermediarios especializados.
En otras palabras: no debas, a la vez, el coche, la casa, la ropa y los enseres domésticos. A mayor nivel de endeudamiento, crecen tus posibilidades de insolvencia.
Además, las empresas crediticias considerarán este factor para concederte, o no, el financiamiento que solicites.
No especules con la casa
Deja para los grandes inversionistas y los expertos del mercado inmobiliario el negocio de compraventa de inmuebles para obtener ganancias.
Por lo demás, las inversiones en bienes raíces deben ser consideradas redituables a mediano y largo plazos. Si no eres un empresario del sector, considera tu casa como un patrimonio, sé conservador en este sentido.
Simetría entre techo y cartera
Que la casa que adquieras sea pagadera para tu nivel salarial. Por regla de la industria, el crédito hipotecario no debe rebasar 25 por ciento del ingreso familiar.
Mantenimiento
Si ya estás pagando tu inmueble, cuida todo el valor de tu vivienda. Además de la conservación física de la unidad, paga puntualmente tu crédito, así como los impuestos y servicios. Escritura, haz tu testamento.
Una vivienda en regla siempre vale más que una que presenta problemas legales.
Reutiliza recursos
Considera que la vivienda usada es una buena oportunidad de adquisición pues además de resultar más económica que la nueva (si comparas entre iguales), ya cuenta con todos los servicios… y quizá ya hasta tiene sabor de hogar.
Ojo con las tasas
Lo más seguro es siempre contratar en pesos. En el mercado hipotecario te ofrecerán indizarlas a Udis (inflación) o acorde con el ajuste anual de los Salarios Mínimos.
Si bien los especialistas no reportan hasta el momento un incremento significativo como para que cualquiera de los dos indicadores se volviera peligroso, considera una ventaja: algunos créditos en Udis tienen un mecanismo de protección. Si la inflación sube más de determinado nivel, el financiamiento se tasará sobre el salario mínimo.
Las tasas fijas están a tu favor.
Negocia
Si ya tienes un crédito hipotecario y por la razón que sea ya no puedes pagarlo (y conste que la mayoría maneja ya el seguro por desempleo) acude a la institución y plantéale una reestructura. Hazlo cuanto antes, no dejes que se acumulen más de tres meses sin cubrir tu cuota: si no pudiste hacerlo en ese lapso, conforme pase más tiempo se volverá impagable.
Negociación es la clave.
Fuentes: AMFE y Scotiabank.