Buscar

en:

 

Noticias

Hogar & decoraciÓn


Consejos para conservar las plantas en el hogar

Consejos para conservar las plantas en el hogar

Las plantas de hoja vivirán mucho tiempo siempre que sus necesidades estén cubiertas, manteniéndose con un follaje vistoso y bonito en cualquier época del año. Las plantas de flor también vivirán mucho tiempo si están bien atendidas. Después de la floración (época más vistosa para éste tipo de plantas) las hojas permanecen vivas pero pueden no ser muy atractivas.

Son plantas que se retiran después de la floración, pudiéndose aprovechar para la siguiente temporada. Los cactos son una familia de plantas de larga duración, pero quizás sean los menos vistosos.

¿Cuánto vas a gastar?
El precio de una planta depende de la especie, ya que una de crecimiento lento, como puede ser la palmera, será más cara; y del tamaño, obviamente, aquellas más grandes costarán mucho más que si compras la misma de tamaño reducido.

¿Se adaptará la planta a tu casa?
Ten en cuenta que la planta sufre un trastorno importante debido al cambio de temperatura y humedad de las condiciones del vivero a las de casa. Es posible que aparezcan síntomas de abatimiento en la planta, por lo general, se adaptan bien siempre que las condiciones sean medianamente estables.

¿Cada cuánto las riego?
Nunca debes dejar que el riego se convierta en una rutina, "los sábados que me viene mejor riego todas y así me quito un problema". El intervalo puede variar mucho, desde el casi riego diario de algunas plantas en verano, hasta semanas en que en invierno las dejamos de regar. Por norma general, introduce un dedo en la tierra y te darás cuenta sin error a equivocarte de la necesidad de agua que tiene. No te dejes guiar por la vista, suele pasar que la capa superficial de la tierra aparezca seca pero donde realmente están las raíces esta húmedo. Ten presente que la recuperación de una planta por exceso de agua es mucho más complicado y con resultados casi siempre nefastos que la que realizaríamos por defecto.

¿Qué tipo de agua usar?
El agua de lluvia, obviamente, es la ideal para el riego pero no siempre está disponible cuando se necesita. No hay que preocuparse, el agua del grifo es adecuada para casi todas las plantas. Lo ideal es dejarla reposar durante una noche en un recipiente para que pierda parte del cloro y adecuarse a la temperatura de la habitación. Si el agua de la zona en que vives es dura, puede formarse con el tiempo una corteza blanca en la superficie de la tierra; no hay que preocuparse, simplemente con desprenderla cada cierto tiempo basta.

¿Por dónde las riego?
Existen tres formas de regar las plantas de interior:
Por arriba, directamente: Es la manera en que deben regarse la mayor parte de las plantas que tenemos dentro de casa. Haciéndolo así, conseguimos que la tierra quede uniformemente húmeda, aunque corremos el riesgo que enfermen los tallos y las hojas inferiores al salpicarse con el agua. Por lo tanto, si debemos utilizar una regadera de boca larga y intentaremos verter el agua con suavidad para que no salpique las hojas ni los tallos. Por supuesto, las flores no deben mojarse nunca.

Por abajo: vertiendo el agua en el plato donde reposa la maceta: La planta absorbe el agua por capilaridad. Cuando esté húmeda, hay que vaciar el plato. Si dejamos agua en él favoreceremos que las raíces se pudran. Es una forma de regar que aventaja a la anterior en que las hojas, las flores y los tallos nunca se mojan.

Sumergiendo la maceta en el agua: De esta manera, la planta se riega muy bien en pocos instantes. Se sumerge en el agua y, cuando ya no salen burbujas, se saca y se mantiene encima del agua hasta que se escurra bien. Es una manera rápida de regar maceteros pequeños cuando hace mucho calor, también cuando tenemos plantas muy resecas y queremos que revivan o para las macetas colgantes que resultan muy difíciles de regar con los otros procedimientos.

¿Cuándo deben podarse?
La mejor época para la poda, contrariamente a la costumbre general, es el final del invierno, pues así las plantas retoñan con más vigor que si se podaran en otoño o a principios de invierno, ya que acumulan más savia y adquieren más fuerza para retoñar.

¿Qué herramienta usar?
Al margen de cuál sea la herramienta elegida para podar, es importante que esté afilada, para evitar dañar la planta. Un escalpelo o un cuchillo son instrumentos excelentes para plantas de tallo blando. Para los tallos leñosos, las podaderas son esenciales.

Detecta las enfermedades de las plantas
Síntomas frecuentes y su causa:
Motas o manchas en las hojas
Si las manchas son crujientes y marrones, lo más seguro es que sea porque le falta riego. Si son blandas y marrón oscuro, es que nos hemos pasado con el riego, deja que la tierra seque completamente y riega sumergiéndola en agua. Si son de color blanco o claras, posiblemente sea por regar con agua fría, salpicar las hojas con agua, que les haya caído alguna gota de aerosol, exceso de sol o por daños de alguna enfermedad. Si son húmedas y como ampollas, o secas y hundidas, es que la planta ha sido atacada por alguna enfermedad.

Las hojas se retuercen y caen
Estos síntomas son debidos a la falta de calor, exceso de riego, o que las tenemos dentro de corrientes de aire fío.

Caída repentina de la hoja
Si de repente observas que alguna hoja se marchita o se decolora súbitamente y cae, es porque la planta ha sufrido una conmoción repentina como consecuencia de algún cambio brusco de temperatura, un aumento repentino de luz, o una fuerte corriente de aire frío. También es posible que algunas raíces se hayan secado.

Las hojas inferiores se vuelven amarillas y caen
La causa mas probable es que haya un exceso de riego o corrientes de aire. Ten en cuenta que en plantas adultas es normal que las hojas bajas se caigan y el procedimiento es ese, se van volviendo amarillas y después caen.

Las hojas inferiores se secan y caen
Son tres los motivos más frecuentes: muy poca luz, demasiado calor o falta de riego.

Hojas mustias
Lo mas seguro es que la tierra esté falta de riego o que esté encharcada (mal drenaje). También puede ser por excesiva luz, aire seco, mucho calor, aire seco.

Bordes de las hojas marrones
Si la hoja no está totalmente rodeada de color marrón, pueden tener la culpa de estos síntomas el roce de las personas o animales al pasar o que tengamos las hojas apretadas contra la pared. Si lo que está es todo el borde de la hoja puede ser por exceso o defecto de riego, mucho o poco calor, aire seco o corrientes de aire.

Hojas pálidas y mortecinas
Lo más probable es que sea debido a un exceso de luz.

Crecimiento lento o nulo
Si esto se produce en invierno, es normal; si se produce en verano, lo más probable es la falta de abono, mucha agua o muy poca luz.

Mucha distancia entre las hojas
Normalmente esto es debido a la falta de luz. Haga una poda de corrección y sitúe la planta en otro sitio.

Costra blanca en macetas de barro
O bien es el uso del agua excesivamente dura (normalmente) o exceso de abono.

Manchas verdes en macetas de barro
Problemas de riego, o por exceso o por taponamiento del drenaje.

Consejos básicos
Mucha iluminación: Entre más, mejor. Los cactus se desarrollan en climas diversos, pero necesitan la luz solar para crecer. Pueden crecer en interiores sin ningún problema, pero deben estar cerca de una ventana muy luminosa, en un pasillo al aire libre, una azotea o bajo un tragaluz. Bajo ningún concepto pueden vivir sin ella. No recibir luz solar directa les causa un daño que puede ser irreparable.

Tierra: Hasta el fondo de la maceta (o del sitio dónde decidamos cultivarlos) es necesario poner piedras de tamaño regular para facilitar el drenaje del agua. Las piedras pueden ser de tepetate, tezontle, arena de río. No se debe usar concreto o cemento. Deben ser materiales 100% naturales. La tierra debe tener la siguiente composición: 50% grava, 25% piedras gruesas y 25% tierra negra. Es importante insistir en el tipo de tierra, debe ser negra, no puede ser ni de hoja ni preparada con abono.

Riego: Hay que regar cuando el sustrato está seco, en ese sentido, los cactus son como los camellos: tienen una estructura diseñada para almacenar agua. En realidad no hay un periodo fijo para regarlos, más bien es cuestión de observación.
Cuando el cactus se infla y desarrolla una especie de “joroba”, es porque ha almacenado agua suficiente. Si se le riega demasiado, la planta se “abre” y se puede observar su interior. Por otra parte, cuando presentan aspecto arrugado o de “acordeón”, es que ya necesitan agua. Usar macetas de barro hace que sea necesario regar más frecuentemente, porque este material absorbe los líquidos.
Si están al aire libre, no deben regarse durante los meses de Enero y Diciembre, aunque presenten aspecto descuidado. Pero si están dentro de la casa sí es conveniente hacerlo. El motivo para evitar el riego durante estos meses son las bajas temperaturas, no se les debe regar cuando el termómetro cae abajo de lo 10 grados centígrados.

Abono: Debe ser rico en minerales. Se debe elegir uno que tenga mucho potasio y fósforo y poco nitrógeno. Los cactus necesitan elementos como el calcio para tener un buen desarrollo.

Finalmente, elegir un cactus es abrir una caja de sorpresas. Vas a descubrir que hay gigantones del tamaño de dos hombres o enanitos que caben en la palma de tu mano. Encontrarás espinas redondas o en forma de estrella. Flores de colores tan brillantes que parecen pintadas a mano.

Escoge uno entre la inmensa variedad que le ofrece nuestro país. Lleva a tu casa un nuevo amigo. Sólo asegúrate de tener mucha luz y el deseo de cuidarlo como se merece.

Fuente: Metroscubicos.com / Foto: Peter Frank

Cabañas en la Sierra de Durango Infocasas Bienes Raíces Servicio por Email